Colección BBVA

Colección BBVA

< Volver

8 reales

Reyes Católicos

Castellana

Sevilla (S)

1497—1566

Peso: 27,23 g Módulo mayor: 39,46 mm Módulo menor: 37,10 mm Grosor: 2,78 mm

n.º inv. 1668
Los Reyes Católicos reinaron en Castilla desde 1474 hasta 1504 y en Aragón desde 1479 hasta 1516. En una época en la que la base económica estaba en la agricultura, la ganadería lanar y la exportación de materias primas, se consiguió estabilizar la moneda aumentando las reservas de oro.

La multitud de casas de moneda que había por toda Castilla y cuyas acuñaciones escapaban a cualquier control hacía que la calidad de las monedas disminuyera, no teniendo el peso teórico de metal en muchos casos. La consecuente desconfianza de los mercados en la moneda castellana intentó ser paliada con varias reformas, entre ellas la de 1475 por la cual quedaban fuera de la ley toda ceca que no fuera una de las 6 homologadas: Burgos, Coruña, Sevilla, Toledo, Segovia y Cuenca, añadiéndose después Granada en 1497.

Fue la “Pragmática de Medina del Campo” de 13 de junio de 1497 la que fijaría con carácter estable las características de las monedas de oro y plata a acuñar en las distintas cecas peninsulares, así como sus diseños y tipos de cambio con el numerario de otros países europeos, en especial con los comprendidos en el área del ducado que, nacido en Venecia, se había convertido en la moneda franca del área mediterránea.

En la pragmática no se citan módulos superiores al real, por lo que se desconoce la fecha en que se empezó la acuñación de la moneda de 8 reales. Tan hondamente caló en Castilla la conciencia de la grandeza del largo reinado de los Reyes Católicos así como la buena calidad de su moneda lograda finalmente, que los reyes posteriores decidieron seguir acuñando en Castilla a nombre de dichos monarcas. Así los múltiplos del real se hacen a nombre de los Reyes Católicos hasta 1566, Este tipo de leyendas evitaba a su vez la espinosa cuestión de tener que decidir si estas piezas se acuñaban a nombre de Juana, de su hijo Carlos o de ambos.

Anverso: Escudo coronado cuartelado. Cuartelado de Castilla-León (1º y 4º) y partido de Aragón-Sicilia (2º y 3º), en punta Granada, flanqueado a izq. y dcha. por marca de ceca (S) y de valor (VIII), todo dentro de círculo de puntos interrumpido por la corona. Alrededor leyenda:

FERNANDUS ET ELISABET. D



Reverso: Yugo y haz de seis flechas, en campo marca de ensayador (d) todo dentro de círculo de puntos. Gráfila de puntos. Alrededor leyenda:

REX ET. REGINA. CASTELE. LEGIONI


 


Los Reyes Católicos reinaron en Castilla desde 1474 hasta 1504 y en Aragón desde 1479 hasta 1516. En una época en la que la base económica estaba en la agricultura, la ganadería lanar y la exportación de materias primas, se consiguió estabilizar la moneda aumentando las reservas de oro.

La multitud de casas de moneda que había por toda Castilla y cuyas acuñaciones escapaban a cualquier control hacía que la calidad de las monedas disminuyera, no teniendo el peso teórico de metal en muchos casos. La consecuente desconfianza de los mercados en la moneda castellana intentó ser paliada con varias reformas, entre ellas la de 1475 por la cual quedaban fuera de la ley toda ceca que no fuera una de las 6 homologadas: Burgos, Coruña, Sevilla, Toledo, Segovia y Cuenca, añadiéndose después Granada en 1497.

Fue la “Pragmática de Medina del Campo” de 13 de junio de 1497 la que fijaría con carácter estable las características de las monedas de oro y plata a acuñar en las distintas cecas peninsulares, así como sus diseños y tipos de cambio con el numerario de otros países europeos, en especial con los comprendidos en el área del ducado que, nacido en Venecia, se había convertido en la moneda franca del área mediterránea.

En la pragmática no se citan módulos superiores al real, por lo que se desconoce la fecha en que se empezó la acuñación de la moneda de 8 reales. Tan hondamente caló en Castilla la conciencia de la grandeza del largo reinado de los Reyes Católicos así como la buena calidad de su moneda lograda finalmente, que los reyes posteriores decidieron seguir acuñando en Castilla a nombre de dichos monarcas. Así los múltiplos del real se hacen a nombre de los Reyes Católicos hasta 1566, Este tipo de leyendas evitaba a su vez la espinosa cuestión de tener que decidir si estas piezas se acuñaban a nombre de Juana, de su hijo Carlos o de ambos.

Anverso: Escudo coronado cuartelado. Cuartelado de Castilla-León (1º y 4º) y partido de Aragón-Sicilia (2º y 3º), en punta Granada, flanqueado a izq. y dcha. por marca de ceca (S) y de valor (VIII), todo dentro de círculo de puntos interrumpido por la corona. Alrededor leyenda:

FERNANDUS ET ELISABET. D



Reverso: Yugo y haz de seis flechas, en campo marca de ensayador (d) todo dentro de círculo de puntos. Gráfila de puntos. Alrededor leyenda:

REX ET. REGINA. CASTELE. LEGIONI