Colección BBVA

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Peseta

República española

Española

Madrid

1933

Peso: 4,97 g Módulo mayor: 23,10 mm Grosor: 1,50 mm

n.º inv. 2621
Tras la dimisión del dictador Primo de Rivera, el rey Alfonso XIII intentó volver a la senda constitucional y parlamentaria haciendo formar gobierno al general Dámaso Berenguer en lo que se dio en llamar por la prensa “la Dictablanda” ya que este periodo se caracterizó por la indefinición de las políticas del gobierno, que ni continuó con la dictadura ni restableció plenamente la constitución de 1876.

Tras este fracaso el rey nombró en febrero de 1931 al que sería su último presidente, el almirante Juan Bautista Aznar, quien formó un gobierno de “concentración monárquica” en el que entraron viejos líderes de los partidos dinásticos liberal y conservador, como el conde de Romanones y Manuel García Prieto. El gobierno aprobó entonces un calendario electoral en el que se convocarían elecciones municipales para el 12 de abril de 1931 y posteriormente elecciones a Cortes, que tendrían el carácter de constituyentes.
Parecía claro por tanto que las elecciones municipales iban a convertirse en un plebiscito sobre la monarquía.

Una vez celebradas y a pesar de que los monárquicos consiguieron más concejales, los resultados abrumadoramente favorables a la república en 41 capitales de provincia, donde la presión de los caciques monárquicos sin duda era menor, llevó a considerar totalmente desacreditada a la corona.

El 14 de abril de 1931, tras abandonar España Alfonso XIII y su familia, fue proclamada la II República.

La principal característica numismática de este periodo de la historia de España son las mínimas acuñaciones realizadas ya que, tras la proclamación de la república, se pararon todos los proyectos de acuñación de nuevas monedas. La falta de acuerdo entre los partidos que formaban el gobierno retrasó la aparición de las monedas del nuevo orden político del país y no fue hasta pasadas las elecciones de 1933 cuando se acuñó la moneda de una peseta de plata que imitaba físicamente a sus predecesoras de 1869 que habían sido fabricadas según las pautas técnicas de la Unión Monetaria Latina de 1865, con una ley de 835 milésimas y una talla de 200 piezas en kilogramo, conteniendo un 83,5% de plata pura.

El diseño de la moneda se debe al grabador José Eusebio Espinós Gisbert.

Anverso: Alegoría sedente de Hispania a izq. llevando en la mano dcha. rama de olivo, debajo, en exergo fecha entre dos estrellas de seis puntas. Gráfila estriada. Delante leyenda: “REPÚBLICA ESPAÑOLA 1933  (3-4)”.

Reverso: Escudo bajo corona mural, con cuartelado de Castilla, León, Aragón y Navarra, en punta Granada, sin escusón, flanqueado por las Columnas de Hércules con el lema PLUS-ULTRA. Gráfila estriada. Debajo leyenda con valor: “UNA PESETA”.





Tras la dimisión del dictador Primo de Rivera, el rey Alfonso XIII intentó volver a la senda constitucional y parlamentaria haciendo formar gobierno al general Dámaso Berenguer en lo que se dio en llamar por la prensa “la Dictablanda” ya que este periodo se caracterizó por la indefinición de las políticas del gobierno, que ni continuó con la dictadura ni restableció plenamente la constitución de 1876.

Tras este fracaso el rey nombró en febrero de 1931 al que sería su último presidente, el almirante Juan Bautista Aznar, quien formó un gobierno de “concentración monárquica” en el que entraron viejos líderes de los partidos dinásticos liberal y conservador, como el conde de Romanones y Manuel García Prieto. El gobierno aprobó entonces un calendario electoral en el que se convocarían elecciones municipales para el 12 de abril de 1931 y posteriormente elecciones a Cortes, que tendrían el carácter de constituyentes.
Parecía claro por tanto que las elecciones municipales iban a convertirse en un plebiscito sobre la monarquía.

Una vez celebradas y a pesar de que los monárquicos consiguieron más concejales, los resultados abrumadoramente favorables a la república en 41 capitales de provincia, donde la presión de los caciques monárquicos sin duda era menor, llevó a considerar totalmente desacreditada a la corona.

El 14 de abril de 1931, tras abandonar España Alfonso XIII y su familia, fue proclamada la II República.

La principal característica numismática de este periodo de la historia de España son las mínimas acuñaciones realizadas ya que, tras la proclamación de la república, se pararon todos los proyectos de acuñación de nuevas monedas. La falta de acuerdo entre los partidos que formaban el gobierno retrasó la aparición de las monedas del nuevo orden político del país y no fue hasta pasadas las elecciones de 1933 cuando se acuñó la moneda de una peseta de plata que imitaba físicamente a sus predecesoras de 1869 que habían sido fabricadas según las pautas técnicas de la Unión Monetaria Latina de 1865, con una ley de 835 milésimas y una talla de 200 piezas en kilogramo, conteniendo un 83,5% de plata pura.

El diseño de la moneda se debe al grabador José Eusebio Espinós Gisbert.

Anverso: Alegoría sedente de Hispania a izq. llevando en la mano dcha. rama de olivo, debajo, en exergo fecha entre dos estrellas de seis puntas. Gráfila estriada. Delante leyenda: “REPÚBLICA ESPAÑOLA 1933  (3-4)”.

Reverso: Escudo bajo corona mural, con cuartelado de Castilla, León, Aragón y Navarra, en punta Granada, sin escusón, flanqueado por las Columnas de Hércules con el lema PLUS-ULTRA. Gráfila estriada. Debajo leyenda con valor: “UNA PESETA”.