Colección BBVA

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Valentin de Boulogne

(Coulommiers, Francia, 1591 – Roma, 1632)

 

 

XVII Francés

Pintor de historia, composiciones religiosas, escenas de guerra e interiores.

Bautizado en la parroquia de Saint Denis el 3 de enero de 1592, su nacimiento se sitúa en los últimos días de 1591.

De familia de artistas, hijo de Valentin y sobrino de Jean, tras su aprendizaje en Francia, primero con su padre y posteriormente con otro maestro en París o Fontainebleau, viaja a Roma con anterioridad a 1620 (fecha en la que se documenta su estancia en la capital italiana), permaneciendo allí hasta su muerte. Discípulo en la Ciudad Eterna de Simon Vouet, goza de la protección de la familia Barberini, y por recomendación de Francisco Barberini ―sobrino del papa Urbano VIII― pinta en San Pedro un altar dedicado al martirio de los santos Proceso y Martiniano. Cabe destacar su amistad con Nicolas Poussin.

A diferencia de lo que sucede con la mayoría de los artistas franceses que viven en Italia, no se interesa por el manierismo ni el naturalismo clasicista barroco. Sin embargo, se impregna del estilo de Caravaggio y su discípulo Bartolomeo Manfredi no solo en las maneras, el tenebrismo y la teatralidad, sino también en los temas. Tanto en las escenas costumbristas como en los temas religiosos o de historia, utiliza un estilo naturalista de influencia caravaggiesca, asumiendo el claroscuro propio del maestro.
 




XVII Francés

Pintor de historia, composiciones religiosas, escenas de guerra e interiores.

Bautizado en la parroquia de Saint Denis el 3 de enero de 1592, su nacimiento se sitúa en los últimos días de 1591.

De familia de artistas, hijo de Valentin y sobrino de Jean, tras su aprendizaje en Francia, primero con su padre y posteriormente con otro maestro en París o Fontainebleau, viaja a Roma con anterioridad a 1620 (fecha en la que se documenta su estancia en la capital italiana), permaneciendo allí hasta su muerte. Discípulo en la Ciudad Eterna de Simon Vouet, goza de la protección de la familia Barberini, y por recomendación de Francisco Barberini ―sobrino del papa Urbano VIII― pinta en San Pedro un altar dedicado al martirio de los santos Proceso y Martiniano. Cabe destacar su amistad con Nicolas Poussin.

A diferencia de lo que sucede con la mayoría de los artistas franceses que viven en Italia, no se interesa por el manierismo ni el naturalismo clasicista barroco. Sin embargo, se impregna del estilo de Caravaggio y su discípulo Bartolomeo Manfredi no solo en las maneras, el tenebrismo y la teatralidad, sino también en los temas. Tanto en las escenas costumbristas como en los temas religiosos o de historia, utiliza un estilo naturalista de influencia caravaggiesca, asumiendo el claroscuro propio del maestro.